lunes, 27 de febrero de 2012

Who I Am


Who I Am
Mientras que en Estados Unidos Elisa se enfrentaba a sus pesadillas y miedos, y Nick a sus sentimientos silenciosos y guardados para si; en Inglaterra un joven acababa de llegar a su departamento desde la facultad de medicina. Había sido un día demasiado pesado, lleno de grandes emociones que al final del día solo le provocaron dolor y tristeza.

Al comienzo del día había tenido que lidiar con su exasperante profesor de anatomía, a esto le siguió el hecho de que su profesor de química no quería recibirle un trabajo y como postre, Emily VanCamp la chica mas codiciada de la Universidad y que era su novia terminó con el.

Cuando paso por el comedor del departamento donde vivían después del divorcio de sus padres, su madre lo llamo pero el paso de largo. No tenía ganas de hablar con nadie, lo único que quería era llegar a su cuarto, encender su computadora y escuchar a su musa anónima, a su gran cantante y excelente pianista. Ella, la joven anónima era la razón de que no comenzara a llorar como un bebe recién nacido.    

Su voz lo había cautivado cuando, por primera vez oyó su voz salir del celular de Claudia, una de las amigas de su hermana April y desde esa vez le pidió a Claudia las grabaciones que tuviera de ella, además de que descubrió que la joven misteriosa era prima de Claudia, pero cuando intentaba descubrir el nombre de la joven solo recibía negativas.

El joven pronto dejo de lado sus cavilaciones. Tenía que hacer la tarea de anatomía y acabar un trabajo que debía entregar la próxima semana. Encendió su lap top, se conecto a internet para después buscar sus libros de donde sacaría sus trabajos. Cuando regreso y se sento frente a la computadora  pudo ver la notificación que le anunciaba que tenía un correo URGENTE sin leer. Dio clic sobre la notificación y al abrirse el correo pudo ver que era de Claudia y que ponía:

  Ayer fue el último día que pase con ustedes, los Morgan. Hoy, para cuando estés leyendo este mensaje, me encontrare con mi familia, mi prima incluida en mi país. Tu Joseph Morgan siempre me pediste el nombre y/o  correo de la cantante misteriosa. Pues su nombre es Elizabeth, tiene 15 años y ya sabes que es mi prima. Su e-mail es elisa.somerhalder@hotmail.com. Espero que mi regalo de despedida de alla gustado.
XOXOXO   
Claudia.

El joven sonrió animadamente y raudo se apresuro a agregar a la joven Elizabeth al chat, rezando por que esta le aceptara. Decidió terminar con su trabajo, sin pensar en su ex novia, Elizabeth la había borrado de su mente, pero al cerrar la ventana del correo y ver la foto de el y su novia de fondo de escritorio le provoco una marea de llanto que le distrajo completamente.



















De regreso a los E.U.A
Casa Jonas

La gran mansión era presa de un gran frenesí  rápido y violento. Por las bromas de los hijos en el desayuno, ahora el tiempo que tenían para empacar y salir rumbo a la propiedad de verano de la familia Somerhalder era escaso.

Los padres gritaban órdenes a sus hijos y a los sirvientes, que no eran lo suficientemente rápidos al realizarlas.

—Joseph Adam Jonas ve al cuarto de Nick y prepara su maleta con ropa para lo que resta del verano—ordenó Denise Jonas.

Joe rápidamente subió las escaleras y se detuvo en el rellano del segundo piso, para echar a andar sobre el pasillo derecho, se detuvo cuando estuvo hasta el fondo de este. Entro a la recién renovada habitación de su hermano y se dirigió al closet, de donde empezó a sacar ropa que coloco encima de la cama de su hermano.
Al comenzar a guardarla en la maleta, sus ojos encontraron una foto pegada en la pared. 
Eran cuatro niñas en la playa, el las reconoció enseguida, eran Elizabeth, Susan, Annie, y Claudia. Esta última era la niña de la que se había enamorado por primera vez cuando tenía diez años recién cumplidos, ella era su amiga intima. Su amistad era tan parecida a la que sostenían Elizabeth y su hermano Nick, pero todo acabo cuando ella se fue a Inglaterra a estudiar. Habían prometido estar en contacto, pero el se había vuelto todo un Casanova y ella estaba mas ocupada acudiendo a fiestas de la nobleza inglesa y todo lo que hubiera podido surgir se evaporo.

Joe no se había dado cuenta de que era observado por su hermano mayor, Kevin hasta que este estuvo a su lado y hablo:

— ¿Recordando viejos tiempos y a tu primer amor? Joseph.

—Había olvidado que Nick aun conservaba esta vieja foto—contestó Joe.

—Sabes que guarda todo lo que hay sobre Elizabeth, así que porque te sorprende.   

—No lo se. Demasiado tiempo quizá desde la última vez que la vi.

— ¿Te refieres a la foto o Claudia? —preguntó Kevin que sabia la respuesta de antemano.

—Hablo de las dos—dijo Joe mientras recordaba que esa foto tenia una pareja, la de ellos, los hermanos Jonas e Ian, el hermano de Elizabeth.

Dicha foto mencionada en los pensamientos de Joe era observada por Claudia que se encontraba a tres cuadras de la mansión Jonas y que sonreía ante el torrente de recuerdos que la invadían de ese día.

Ella también hacia sus maletas para ir a pasar el verano con su prima y también era observada por su hermana mayor Annie.

— ¿Recordando viejos tiempos y a tu primer amor? Claudia—dijo Annie a sus espaldas.

—Había olvidado que aun conservaba esta vieja foto—contestó Claudia.

—Sabes que guardas todo lo que te da Elizabeth, así que porque te sorprende.   

—No lo se. Demasiado tiempo quizá desde la última vez que la vi.

— ¿Te refieres a la foto o Joe? —preguntó Annie que sabia la respuesta de antemano.

—Hablo de la foto—dijo Claudia mientras recordaba que esa foto tenia una pareja, la de ellas, Annie, Elizabeth y Susan.

—Tal vez hoy se vuelvan a ver—dijeron Kevin y Annie—El regreso de Ian a convocado al clan completo.
—Si, lo se. Tal vez hoy nos volvamos a ver—dijeron Claudia y Joe.

En la propiedad veraniega de la familia Somerhalder

Elisa terminaba de bañarse y al cambiarse noto que la ropa que habia agarrado no era de su agrado, asi que decidió salir del baño en ropa interior, pensando que su amigo se habia retirado a su cuarto.

Para cuando salió Nick ya habia pedido el desayuno que se encontraba en la mesita de la terraza con vista al mar que sus cuartos compartían. Al terminar de colocarlo el habia regresado a la cama de Elisa, para seguir componiendo. Al oir la puerta del baños abrirse Nick pudo aprecia a su amiga en ropa interior, mas bien lencería roja de Victoria Secret´s, y no pudo evitar la oleada de deseo que le izo estremecer.

Elisa tenia uno de los mejores cuerpos que hubiera visto nunca, bien definido, curvilíneo, con unos envidiables atributos. Todo era como debía ser. El unico inconveniente que encontró al comersela con los ojos fue su delgadez un poco extrema, pero fue un hecho que no le preocupo, sabia que el metabolismo de su amiga era muy rapido. Pero la delgadez de Elisa pronto paso a segundo plano, porque la ropa que llevaba le estaba haciendo imaginar que habia debajo de ella…

—Elisa, amiga mía ¿Por qué demonios saliste vestida asi? Bueno creo que quedaría mejor ¿Por qué demonios saliste casi desvestida asi?

— ¡Nick! Me espantaste—dijo Elisa que ya se encontraba frente a su closet— ¿Qué haces aquí? Salí así por el simple y sencillo hecho de que la ropa que metí conmigo al baño no me gusta y quería ponerme otra.

—Pues apúrate a vestir.

—Nick Jonas esta incomodo con la visión de su mejor amiga semidesnuda. Nos hemos visto desnudos desde que teníamos seis y estar vestida así te escandaliza—dijo irónica Elisa.      

—Ya no tenemos seis años. No es lo mismo.

—Pues si tanto te molesta puedes ir a hacer algo más y esperar a que termine de vestirme.

—Mejor me voy a desayunar y así terminamos de organizar todo—dijo Nick, que tomo las partituras y la guitarra y se fue rumbo a la terraza—Te espero.

Elisa mientras tanto ya había encontrado ropa que le gustara ponerse, era un vestido verde largo que estilizaba su figura. Al terminar de cambiarse, se dirigió a la terraza, junto con su amigo que mientras desayunaba terminaba de darle los últimos arreglos a su canción.  

Se acerco a el despacio, sin hacer ruido y al estar detrás de él leyó el titulo de la canción:
— Who I Am. ¿Selena Gomez?—preguntó Elisa.

—Si, la canción hace referencia a ella.

—Aun no la superas Nick ¿Cuándo lo harás?—pregunto su amiga mientras tomaba asiento y comenzaba a desayunar.

—Lo hare cuando hallas superado a Kendall, amiguita.

—El tema no es nada comparable, Kendall nunca anduvo conmigo por popularidad. En cambio Selena si lo izo.

—Auch. Golpe bajo, Elisa.

—No hay que pelear. Hay que terminar de organizar la fiesta, pero antes toca esa canción para mí.

—No esta terminada, y creo que mejor terminamos de desayunar y después vamos a tocarla en el cuarto de música.
—Buena idea. Y como lo dijeron lo hicieron.

Al terminar de desayunar, corrieron a toda prisa, riendo al cuarto de música. Ambos se sentaron frente al piano y comenzaron a tocar la canción de Nick.

I want someone to love me
For Who I am
I want someone to need me
Is that so bad?
I wanna break all the madness
But it's all I have
I want someone to love me
For Who I am

Nothing makes sense, nothing makes sense anymore
Nothing is right, nothing is right when you're gone
I'm losing my breath; I'm losing my right to be wrong
I'm frightened to death, I'm frightened that I won't be strong

I want someone to love me
For who I am
I want someone to need me
Is that so bad?
I wanna break all the madness
But it's all I have
I want someone to love me
For who I am

Hey!

I'm shaking it off, I'm shaking off all of the pain.
Breaking my heart, breaking my heart once again

I want someone to love me
For who I am
I want someone to need me
Is that so bad?
I wanna break all the madness
But it's all I have
I want someone to love me
For who I am
Nick volteo a ver a su amiga que tocaba demasiado concentrada el piano.
Después Elisa volteó a verlo pero el ya habia regresado su atención a sus dedos y las teclas del piano.

I want someone to love me
For who I am
I want someone to need me
Is that so bad?
I wanna break all the madness
But it's all I have
I want someone to love me
For who I am

Yeah, who I am.

Y conforme el final de la canción se acercaba, ambos se miraron al vez, perdiéndose en los ojos del otro y al finalizar la canción, Nick se inclino colocando sus labios sobre los de su amiga.



 Hasta aquí querido publico. ¿Les gusto?
Díganmelo en un comentario. 
Hasta pronto.
Frida

Imagen by Claudia. 



miércoles, 22 de febrero de 2012

Capítulo 3 Enamorado de mi mejor amiga


Capítulo 3 Enamorado de mi mejor amiga  
(Nick)
Los rayos del astro rey inundaron mi habitación, anunciando que era el comienzo de un nuevo día y al abrir los ojos me sentí desorientado al no reconocer el lugar donde me encontraba, hasta que recordé que el día anterior había llegado a la casa de verano de Elizabeth, mi mejor amiga, y que me había quedado a dormir ya que no tenia un hotel a donde llegar.

Al pensar en Elizabeth me di cuenta de que, en contra de su costumbre no había ido a despertarme como normalmente lo hacía cada que me quedaba a dormir en su casa, algo que ocurría tan frecuentemente que ya se me había transformado en costumbre para mí.
Pero esta vez no me había quedado aquí por que se me hubiera hecho tarde platicando con mi amiga, sino por que Ian su hermano regresaba de Atlanta, lugar donde trabajaba ayudando a los desvalidos por medio de su fundación.

Y a Elisa y a mí, por andar de ofrecidos y voluntariosos nos había tocado organizar la recepción de bienvenida o como a Elisa le gustaba decir desde que oyó a su prima Claudia decirlo, Benbenutti; así que todo el día y toda la noche nos dedicamos a organizar y preparar todo con ayuda de Susan, la “mejor amiga” de Elisa.

Ian es el único hermano y además mayor de Elisa, y según mi opinión un gran chico y buen amigo de todo el que fuera su amigo.

Yo con él podía hablar de todos los temas que no podía compartir con Elisa por la diferencia de genero, no es que este en contra de la equidad, solo que hay cosas que me gustarían hablar con alguien, que no son mis hermanos porque son unos burlescos, pero que Elisa no entendía, y la única persona que encontré que me entendió, me escucho y me dio apoyo fue Ian.

Aparte de que Ian fue el que me izo darme cuenta de que las palabras que le dije a Elisa, la primera vez que nos vimos, cuando teníamos seis años—ahora tenemos quince — se estaban volviendo peligrosamente reales.

Me desperecé y me levanté para ir a despertar a la floja de mi amiga y vengarme de todas las veces que me había despertado temprano cuando yo me encontraba aun en el quinto sueño, además de que aun no terminábamos de disponer todo para la bienvenida de Ian.
Pero antes de dirigirme al cuarto de mi amiga, me cambie de ropa. No quería que Elisa me viera en pijama, desde que tenía 12 años, siempre me ha gustado estar presentable para ella.

Al terminar me dirigí a la puerta que comunicaba nuestras habitaciones. Dicha puerta había sido puesta por ordenes de Damon, su padre, después de que pasara mis primeras vacaciones aquí y ella y yo nos quejáramos de lo difícil y enredado que era salir de la habitación de uno, recorrer el pequeño pasillo y llegar a la puerta del otro, porque tanto tramite nos quitaba tiempo para poder comunicarnos nuestras locas y disparatadas ideas, que nunca han sido pocas. Y su padre para complacer a su pequeña princesa—así la llama—mando colocar la puerta, ahorrándonos tanto desgorre al intentar comunicarnos, y así nunca perdíamos u olvidábamos nuestras importantes y preciadas ideas sobre letras de canciones y música que el otro terminaba de desarrollar.

Porque mientras yo era una gran guitarrista—según mi familia y la de mi mejor amiga—Elizabeth es una gran pianista, de las mejores que he conocido.

Al fin me encuentro frente a la puerta, tocó y al no recibir respuesta entro en la habitación de Elisa, que siempre a tenido exceso de luz. Me dirijo a su cama pasando por el tocador con forma de media luna, y sonrió al ver la guitarra que le regale en navidades junto a sus partituras y su diario, el cual nunca he tenido la necesidad de leer ya que conozco todos sus secretos. Mi sonrisa también es producida por todas las partituras hechas bolas que adornan lo que queda libre del tocador, de cosméticos y perfumes, y la alfombra blanca.

Al encontrarme junto a su gran cama blanca con dosel, puedo apreciar el muro que ha tapizado de posters de sus ídolos y gustos,  y a la vez de imágenes de sus seres queridos.  

En el centro de todo ese jaleo hay fotos que ella considera especiales, ya que son en las que aparece sola con cada uno de sus seres queridos. Hay una foto de ella y sus hermanos abrazados en la playa, otra con su padre en su despacho, otra con Cathy su querida nana y que es como una madre para ella, otra con mis hermanos en la que yo no salgo, también hay una de Susan, Claudia y ella en navidad que a pie de página reza “El trió dorado” haciendo referencia a una de las sagas de libros y películas preferidas por las tres, y en el centro de todas hay una de los dos. Estamos abrazados y cargamos a un bebe de la fundación de Ian. Esa foto fue tomada en Atlanta durante nuestras vacaciones allá y representa mucho para mí, porque fue cuando Ian me abrió los ojos. El recuerdo sigue fresco en mi memoria…


Dos hombres observan a una joven de cabellos largos y ondulados que platica y juega con unos niños en la sala de una cas amplia pero pequeña.

Estos hombres eran Nick e Ian y la joven era Elizabeth.

—Detesto verla así, tan triste y aparentando ser feliz—dijo Ian con vos baja.

—Yo también lo detesto, su cara, sus movimientos y sus actos revelan una felicidad falsa, que realmente no siente pero sus ojos la traicionan mostrando toda la tristeza que la embarga—repuso Nick.

—Sí. Nunca entendí porque se fijo en Kendall. No se me figuraba el chico que le gustara a ella y ni mucho menos de que seria de quien se enamoraría. Pero aun menos entendí porque queriéndolo tanto lo dejo ir cuando papá anuncio que tenia que irse a vivir a otro lado. A ti no te dejo ir nunca pero al chico que amaba sí.

—Yo tampoco entendí porque fue su novia, solo se que lo quería de verdad y que con él era feliz, pero al igual que tu tampoco entendí porque lo dejo ir para que el fuera con Mary. Creo que hay veces que encontramos el amor con las personas menos esperadas y tememos tanto arriesgarnos que las dejamos ir sin importar que eso nos haga el doble de daño. Pero a pesar de todo, entiendo su dolor. Kendall fue su primer amor y no se a permitido nada con alguien más, por su tonta idea del amor: True love isn’t real unless it is returned.* Creo que no sabe que el amor en una relación nace de una persona y después es  devuelto por la otra y es alimentado.

—Y creo que a ti te encantaría que ella comparte tu idea sobre el amor y así decirle lo que sientes por ella—dijo pícaro Ian.

— ¿Qué intentas decir?—preguntó Nick confundido.

—Pues la verdad, que hace mucho dejaste de verla como a tu mejor amiga y cada día te has ido enamorando más y más perdidamente de ella.

—Eso no es verdad. Yo nunca estaría enamorado de Elisa—dijo Nick enojado ante las palabras de su interlocutor.

—No es necesario negarlo, lo puedo ver a kilómetros de distancia. Y ¿Sabes algo?  Yo siempre que serás el hombre ideal para ella y que puede hacerla feliz en sobremanera. Eres la persona que mejor al conoce aparte de mi, claro esta  y se que ahí hay cierta atracción entre ustedes desde que entraron a la adolescencia. Pero tienes tanto temor a su reacción y a perderla que no te atreves a decirle que la amas.

—Nunca podre verla de otra manera diferente a la de una amiga. Yo la he visto crecer, madurar y no se, sería raro para mi como para ella salir como pareja formal—refuto Nick desesperado ante la platica de Ian y de que este supiera de sus sentimientos para con su hermana.

—Sigue intentando negarlo y te hundirás cada vez más en tus mentiras—fueron las palabras finales de Ian que fue a atender a su hermana.

Y es por eso que esa foto que retrata nuestra visita a Atlanta significa mucho para mí. 

Porque fue ahí cuando abrí los ojos y me di cuenta que amaba con locura a mi mejor amiga, y también fue cuando ella se volvió definitivamente el centro de mi universo, ya que todo lo hacia para ella.

Pero también significa sufrimiento porque fue cuando empecé a guardarle secretosa pesar de que le había prometido no hacerlo nunca—ya que no sabía cual sería su reacción a mis nuevos sentimientos para con ella por su estúpida idea sobre el amor.


La vi dormir plácidamente y me pareció un ángel caído del cielo que había venido al mundo a llenar mi vida de luz y color,  pero no solo me dio la impresión de un ángel, sino también de que estaba muy cansada. Comprensible por el hecho de que el día anterior anduvimos de saltimbanquis y nos habíamos ido a dormir a las 12 de la noche, y luego ella siguió despierta componiendo así que supuse que se había ido a dormir a eso de las 5 de la madrugada, y apenas eran las 8 de la mañana. Tres horas no son suficientes para recuperar la energía, así que me senté en su mecedora, después de haber tomado su guitarra y las partituras y empecé a darle forma a una idea que me rondaba desde el día de ayer, tras recordar una experiencia vivida con Selena mi ex novia. Comencé a tocar bajito para no despertar a la razón de mis desvelos y cuando iba a la mitad del estribillo vi que mi amiga se revolvía en su cama desesperada como si algo en sus sueños le diera miedo.

La llame pero no respondió y mucho menos despertó, al tocarle la frente pude darme cuenta de que ¡estaba ardiendo! Y seguí intentando despertarla sin éxito. Sus movimientos se volvieron mas frenéticos hasta que grite su nombre despertó toda agitada y sudada.      

—Nick eres tú— me dijo Elizabeth con tranquilidad que pronto noto que estaba toda sudada.

—Pues quien creías que era ¿El perro?—dije irónico mientras miraba a mi amiga — ¿Te encuentras bien?—le pregunte preocupado

—Si. Estoy bien solo fue una pesadilla—me contestó Elizabeth.

—Una pesadilla. ¿Me la quieres contar?—le dije, ya que era el remedio que mamá usaba 
conmigo.

—No es algo personal, solo podría contársela a Ian.

—Bueno. Si es así tendrás que esperar a que regrese de Atlanta.  

—No esperare mucho, regresa hoy. Mientras me voy a bañar estoy toda pegajosa y sudada. ¿Puedes pedirle el desayuno a Cathy? Por favor—me pidió mi queridísima amiga.

—Claro—le conteste mientras Elizabeth entraba al baño con una toalla y una muda de ropa.

Hasta aquí y ¿Qué dice el publico? les gusto personalmente lo ame.
Aviso: tal vez no pueda subir durante dos semanas porque empiezan los examenes y hay que estudiar, intentare subir capítulo el fin de semana
*Cita Katherine "Katerina Petrova" Pierce 2x19 Klaus The Vampire Daries 
Gracias a Clauu Jonas por tan linda imagen TQM, y como te prometí primera participacion





domingo, 19 de febrero de 2012

Capítulo 2: Pesadilla

Segundo capítulo de All I Need

Capítulo 2 Pesadilla

El astro rey iluminaba todo, inundándolo todo con su luz, dando un toque irreal a la escena. Niños corrían por los jardines, llenando con sus risas todos y cada unos de los rincones de la enorme casa donde se encontraban pasando el verano.

Sus padres los observaban sonriendo ante sus ocurrencias y preocupándose cuando buscaban hacer peligroso o estúpido.
Una de las niñas se alejo al ver que sus padres se iban del lugar con caras largas y preocupadas. Ella los siguió sigilosamente, observando que entraban a un cuarto.

La niña se asomo cuidadosamente, viendo a sus padres que comenzaron a hablar y así ella escucho una conversación escalofriante:


-Estoy embarazada otra vez Damon-dijo la hermosa mujer que era su madre.

-¿Qué? No es posible. Nunca hemos dejado de usar protección-le contesto su marido.

-Damon, olvidas que cuando dejo de llegarme la regla el medico ordeno que dejara de tomar pastillas anticonceptivas. No las he vuelto a tomar.

-Pero ese no es un factor influyente porque yo he usado condón cada vez que hemos estado juntos, haciendo esta situación imposible.

-Recuerda la vez que el condón se rompió. Para ese entonces ya no tomaba ninguna pastilla.

-Bueno ya dejemos aun lado las explicaciones. Sabes que no puedes tener más hijos. Ian casi te mata. Tu anemia y el embarazo te han ido debilitando con el tiempo y si decides tener al bebe, morirás. Para mi es difícil decirlo, sabes que siempre soñé con una gran familia, pero tienes que abortar. No puedo perderte.     

-¿Aborta a mí bebe? NUNCA. Con Ian no lo hice y con este o esta bebe tampoco lo hare. Prefiero dar mi vida por la de mi bebe. ¿Entiendes?

-Te entiendo, pero también entiende que no quiero perderte. Eres débil y no muy joven. No aguantaras.

-No me importa la muerte se a cambio recibo un hijo sano y salvo. No insistas, traeré a mi hijo al mundo sin importar el precio que deba pagar para lograr mi propósito. Y sabes que yo nunca tomare el camino de abortar.

-Bien. ¿Entonces darás tu vida por la del bebe? ¿Qué no piensas en que le transmitirás tu debilidad? Ian tuvo suerte de no nacer enfermo dudo que tú bebe la tenga.

-¿Mi bebe? Te recuerdo que es nuestro hijo.

-No es mi hijo, no mientras tu vida este en peligro.

-Por varo. Entiende que yo lo quiero, lo amo. Todo va a estar bien. Sabes prácticamente he olvidado que es tener a un pequeño bebe en brazos.

-Si ese bebe te mata juro que lo doy en adopción.

-No lo odies antes de nacer y si le  haces algo te odiare toda mi vida.

Y la escena comenzó a volverse difusa, como si no fuera real y de pronto alguien la llamo devolviéndola al presente.                 

-Eli. ¡Elizabeth Somerhalder reacciona!—le dijo su apuesto hermano mayor mientras agitaba una mano frente a la cara de su hermana—Yo y me voy y tu pensando en la inmortalidad del cangrejo.



Ian Somerhalder. El hermano mayor de Elizabeth y la copia físicamente exacta de su padre, con el que no comparte los intereses ni ideales. Sobre protector con su hermana, la quiere sobre todas las cosas y no permite que la dañen. Nick le parece un buen chico y desearía que empezara una relación con su hermana.
Es trabajador social y tiene una fundación.

-Lo siento, Ian. Estaba recordando algo que algún día me contaste—se excuso su hermana.

-Pues recuérdalo después porque yo ya me voy, y sabes que no me gusta despedirme o hablar contigo cuando estas en Marte soñando con ponis rosas.

-No estaba soñando con ponis rosas—se quejo su hermana.

-Lo se, lo se. Te amo hermanita. Cuídate mucho y pórtate bien. Pronto vendré de visita lleno de regalos para ti. Pero antes toma este sobre. Guárdalo muy bien que papá no lo vea y léelo cuando estés a solas.

Y las únicas palabras de Elizabeth fueron: -Adiós hermano. Vuelve pronto.

-Te prometo que volveré tan pronto que no tendrás tiempo de extrañarme—dijo Ian mientras se fundía con su hermana en un abrazo.

-Adiós hijo—dijo una versión vieja de su hijo. Damon ya era un hombre cansado por los años—Cuídate allá a donde vallas. Y llámanos, no olvides comunicarte con nosotros cuando llegues a tu destino.

-Lo hare en cuanto llegue a Atlante. Nick cuida de mi hermana. Sabes que es lo único que me dolería perder.

-La cuidare—fueron las palabras que Nick pronuncio como un solitaria promesa al hermano de su mejor amiga.      

Y siguieron las despedidas. Para cuando el taxi que llevaría a Ian al aeropuerto se fue Elizabeth ya había subido las escaleras que llevaban al pasillo donde se encontraba su habitación que hace mucho había dejado de ser la de una niña. Ya no estaba pintada de rosa y morado ni había repisas llenas de juguetes y muñecas, ya que estos habían pasado a ocupar cajas siendo sustituidos por discos, libros, películas. 

Su pared ya no estaba decorada con estampas y posters de Barbie, sino que ahora era una extraña combinación entre sus cosas favoritas: Harry Potter, Narnia, Sherlock Holmes, Los Juegos del Hambre y las fotos de sus seres queridos: sus padres, su nana, Nick su mejor amigo, Susan su mejor amiga, Joe y Kevin los hermanos de Nick, su hermano y su perrita. También había fotos y posters de sus grupos de música favoritos: Mägo de Oz, Within Temptation, Queen; sus escritores preferidos y su idola de la moda Nina Dobrev.     


Se lanzo sobre la cama de cobijas blancas con dosel y saco la carta de la bolsa trasera de su pantalón. Lo abrió y comenzó a leer.

Nunca fui capaz de decir esto públicamente pero siempre estuvo presente en mi mente cada vez que te veía bajar las escaleras y entrabas a la cocina a desayunar. También lo estuvo cuando te veía saludar a papá, a mi, a tus amigos. Cuando sonreías o reías, o cuando nos hechizabas con tu voz al leer, al cantar o al tocar el piano. Siempre venia a mi el mismo pensamiento, de que tu eras la culpable de que mamá no estuviera con nosotros, porque toda la vitalidad de la que te veías llena la hacer todo lo que ya mencione se la robaste a mamá al crecer dentro de tu vientre, debilitándola.
Te conté la conversación que pude oír entre mamá y papá para llenarte de culpa, porque yo se que si mamá no te hubiera tenido yo aun la tendría conmigo, ella me habría criado en lugar de la nana Cathy. Yo abría crecido como hijo único, gozando del amor de madre que tú me arrebataste y todos los beneficios y lujos que te dieron hubieran sido solo míos.
No me malinterpretes, el hacer esto no esta movido por el interés, sino por el deseo de que sepas como me sentí con la perdida de MÍ madre por tu causa. Porque se que si ella no se hubiera esforzado tanto en traerte al mundo seguiría viva.
Todo es tu culpa.
Al fin estoy liberado de mis sentimientos, y te auguro una vida de miseria
Atte.
Tu hermano Ian.

Elizabeth comenzó a llorar, sintiéndose desolada por las palabras que su hermano le dedicaba con esa carta. Estaba triste pero algo en su interior le decía que no debía tomar como cierto el contenido de la carta, que eso que se encontraba viviendo era un sueño y la escena se transformo en ella para en el altar vestida de blanco junto aun hombre desconocido de cabellos rizados y sonrisa encantadora que le recordaba a Nick que en ese momento se encontraba saltando y esquivando obstáculos para llegar hasta ella mientras ella escuchaba las terribles palabras-no entendía porque eran terribles-de ¿Acepta a este hombre como su esposo? ¿Promete serle fiel en la prosperidad, en la enfermedad el resto de su vida hasta que la muerte los separe?

Y ella contesto: Si, acepto; mientras Nick llega junto a ella y gritaba: ¡Elizabeth no lo hagas!- demasiado tarde ya que ella se fundía en un apasionado beso con el desconocido que tenia frente a ella.

Elizabeth se despertó sorprendida mientras Nick la zarandeaba gritando su nombre: -Elizabeth, reacciona.

—Nick eres tú—dijo con tranquilidad Elizabeth que noto que estaba toda sudada.

—Pues quien creías que era ¿El perro?—dijo irónico Nick mientras miraba a su amiga — 
¿Te encuentras bien?

—Si. Estoy bien solo fue una pesadilla—contestó Elizabeth.

—Una pesadilla. ¿Me la quieres contar?

—No es algo personal, solo podría contársela a Ian.

—Bueno. Si es así tendrás que esperar a que regrese de Atlanta.

—No esperare mucho, regresa hoy. Mientras me voy a bañar estoy toda pegajosa y 
sudada. ¿Puedes pedirle el desayuno a Cathy? Por favor.

—Claro—le contestó su amigo mientras Elizabeth entraba al baño con una toalla y una muda de ropa.


Y  hasta aquí del segundo capítulo de esta historia. 
Este capítulo y el siguiente se desarrolla en el mismo tiempo solo que uno es sueño y otro realidad
Espero hayan disfrutado del capítulo y no olvides comentar porque de eso vivimos los escritores
Besos